Posted by SU on October 28, 2002 at 02:43:19:
In Reply to: El Otro Safari posted by Markes on October 26, 2002 at 03:49:33:
A mí me impresionó de igual modo la vida en Kenya y Tanzania, pero también nos hizo reflexionar al grupo que ibamos en el sentido de si los extranjeros no estaríamos fomentando la costumbre de "el pedir por pedir" en algunas ocasiones. Preguntamos al guía el porqué de que, sobre todo, pidieran bolígrafos y nos dijo que porque eran "gratis": que los bolis eran lo que hace años empezamos a regalar los que ibámos de safari y por eso los siguen pidiendo. Pero se te parte el alma cuando ves a los niños con camisetas 10 tallas mayores, con los colores desvaídos y sucias. Nosotros preguntamos a nuestro guía si podíamos dar camisetas a los niños masai o si prefería que se las diesemos a él para que se las entregase (tenía bastante relación con ellos porque incluso nos dijo que recogiéramos la comida del pic-nic que nos había sobrado para dársela a los niños que estaban esperando a la entrada del lodge. De hecho, el masai que hizo "de guía" en el poblado al que fuimos había estado viviendo una temporada en su casa para que su hija le enseñase a hablar en inglés y así poder comunicarse con los turistas que visitaban el poblado). La respuesta "nos descolocó": nos dijo que, si no nos importaba, le diéramos a él las camisetas para poder llevarle a su hija pequeña alguna de ellas.
Independientemente de si fomentamos o no la costumbre "de pedir", no olvidaré nunca a la niña a la que regalé un simple "coletero" que me pedía a través de la ventanilla del coche en una de las paradas. Entre todo el enjambre de gente que intentaba vendernos de todo (horroroso cuando se me ocurrió compra un par de cuchillos, porque todos "se revolucionaron" cuando vieron que compraba algo y empezaron a chillarme para que también comprara al resto), la sonrisa de la niña cuando le di el coletero nos dejó a todos impresionados. Es más; cuando paramos dos días después en el mismo sitio, la niña se abrió paso entre todos lo mayores que querían vendernos cosas, se bajó la parte de arriba del kanga en el que envolvía la cabeza, y con una amplia sonrisa me enseñó el pelo recogido con mi coletero.
En Tanzania, mucho menos explotado turísticamente, no ocurría lo mismo que en Kenya. La gente no agobiaba ni para vender ni para comprar, lo que hace pensar que somos los que vamos de vacaciones los que hemos acostumbrado a la gente a pedir. Pero de todas formas, creo que el dar lo que realmente necesitan (ropa, por ejemplo), es algo que no se puede evitar y que por lo menos les resulta útil (sólo espero que luego no comercien con ella).
Por eso estoy de acuerdo con Markes en llevar alguna ropa de más para regalar. O, en todo caso, dar incluso parte de la que llevamos al viaje y que luego guardamos en la maleta y no nos la volvemos a poner el resto de los días; en algunos lodge la lavandería es gratuíta (y aunque no lo fuera; ninguno nos vamos a arruinar por ello).
Saludos y pasaroslo bien los que tengais la suerte de viajar en breve.