|
|
Estás aquí: Inicio > Parques y reservas > Consejos y normas
PARQUES Y RESERVAS: CONSEJOS Y NORMAS

nte todo, ¿cuál es la diferencia entre parque y reserva? Hay dos diferencias básicas, una que no te afectará y otra que quizá sí. Los parques nacionales excluyen completamente la actividad humana excepto para la visita, mientras que las reservas permiten una utilización mixta, posibilitando el pastoreo y los asentamientos humanos. Como comprobarás in situ, los parques no están siempre exentos de actividades humanas, debido principalmente a las presiones de las tribus locales.
La segunda diferencia entre parques y reservas sí puede afectarte. En general, los parques nacionales están gestionados por el Kenya Wildlife Service, la autoridad gubernativa encargada de la conservación. Por el contrario, las reservas nacionales suelen gestionarse desde las autoridades locales, aunque el personal del KWS también está encargado de su mantenimiento. Por tanto, toda información procedente del KWS se aplica sólo a los parques. Si por ejemplo el KWS garantiza la seguridad personal en los parques, debes saber que esto no necesariamente se aplica a Masai Mara y Samburu, ya que ambos son reservas.
El comportamiento del visitante debe regirse siempre con el máximo respeto a la naturaleza, independientemente de la calificación del recinto. Ten en cuenta que nuestra sola presencia allí ya constituye una interferencia con el medio ambiente. Los parques están protegidos para conservar los ecosistemas que contienen, no para nuestro disfrute, por lo cual el hecho de que además podamos disfrutarlos es un lujo que hay que apreciar como tal.
A continuación expongo una serie de consejos y normas sobre el comportamiento en los parques. La normativa particular de cada parque puede variar según sus características propias.
- Nunca molestes a los animales. No hagas ruido, ni des ráfagas de luces, ni hagas movimientos bruscos para asustarlos. Para fotografiar animales, el silencio es fundamental. El coche actúa como escondite eficaz, los animales no suelen identificarlo con el ser humano, al que muchos rehúyen. Mientras permanezcas dentro del coche tampoco representas un peligro para ellos, por lo que es improbable que te ataquen. En zonas de excesivo furtivismo, como el Tsavo, puedes encontrar reacciones ligeramente agresivas, porque allí algunos animales han aprendido a relacionar el vehículo con el cazador. Nunca persigas a los animales y cédeles siempre el paso, ellos tienen preferencia bajo cualquier circunstancia.
- No abandones las pistas y carreteras. La conducción off-road es dañina para el medio ambiente debido a los humos, el aceite y la destrucción de la cubierta vegetal, lo que erosiona el suelo y altera los patrones de drenaje del terreno. Igualmente, no circules por carreteras o áreas de los parques que se encuentren cerradas al público. Es posible que haya obstáculos en la carretera, indundaciones, desprendimientos, etc., o quizá haya un equipo de filmación rodando un documental.
- No ofrezcas comida a los animales. Como sabrás si tienes animales domésticos en casa, el hecho de que acepten tu comida no quiere decir que sea buena para ellos, es posible que los alimentos que les ofreces les provoquen enfermedades. Además, esta práctica altera los patrones de comportamiento y convierte a los animales en mendigos potencialmente agresivos cuando no obtienen lo que quieren. Observarás que, en general, los babuinos no suelen subirse al coche, al contrario de lo que ocurre en muchos Safari Parks europeos. El comportamiento agresivo de éstos últimos se debe a que están acostumbrados a recibir comida de los visitantes.
- No arrojes basura, colillas o desperdicios. Además de aumentar el riesgo de incendios en paisajes que en la estación seca son como un enorme pajar, los animales pueden comer cualquier cosa que encuentren. Por la misma razón explicada antes, incluso los desperdicios de tus alimentos pueden ser perjudiciales para la fauna. Por supuesto, nunca enciendas fuego.
- No molestes al resto de los visitantes. Tienen el mismo derecho que tú a disfrutar del entorno natural. Esto se aplica a muchos comportamientos. Por ejemplo, respeta el derecho del "primer avistador". Si divisas un vehículo parado y acudes para comprobar qué han encontrado, nunca obstruyas su visión ni te detengas en la trayectoria de sus fotos. Si no hay sitio para otro vehículo más, espera pacientemente tu turno, terminarán por marcharse y los animales seguirán ahí. Por supuesto, mantén el silencio. Resulta muy molesto estar detenido contemplando tranquilamente un grupo de animales y que aparezca otro vehículo lleno de turistas ruidosos y gritones.
- Respeta el límite de velocidad en los parques, que es de 40 km/h. La circulación a velocidades mayores degrada la superficie de las carreteras, además de aumentar el ruido y el riesgo de atropellar animales.
- Por tu propia seguridad, permanece siempre en tu vehículo. En todos los parques que se visitan en coche, está prohibido descender del vehículo excepto en los lugares señalizados, como sitios de picnic o lugares donde está permitido realizar recorridos a pie. No obstante, hay parques que se recorren a pie o donde existen itinerarios para caminar.
- Los animales salvajes son peligrosos. A pesar de su belleza y su posible aspecto inofensivo, recuerda que para un profano la reacción de un animal salvaje es imprevisible. No te expongas a riesgos innecesarios, se han dado casos de accidentes graves por exceso de confianza.
- Es obligatorio entrar y salir de los parques siempre por los accesos autorizados. Lo contrario constituye una violación de la normativa que te expone a una cuantiosa multa. Además se aplica lo dicho para la conducción fuera de pistas.
- Respeta los horarios de los parques. Está prohibido circular entre las 7 de la tarde y las 6 de la mañana, a menos que se conceda una autorización especial. Por la noche se debe permanecer en el lodge o camping. En algunos parques se organizan recorridos nocturnos.
- No recojas, captures o compres ninguna forma de vida, ni viva ni muerta. Es ilegal y está fuertemente sancionado. Respecto al comercio, observarás que en las tiendas de recuerdos, las curio shops o dukas, ya no se vende ningún artículo fabricado con materiales de origen animal. Es posible que te los ofrezcan en otros lugares, como mercadillos o gasolineras, e incluso es posible que los Maasai te ofrezcan un huevo de avestruz en la carretera. Nunca compres nada. Podrías meterte en problemas, pero lo que es seguro es que estarías fomentando la caza furtiva, y por tanto la destrucción de la naturaleza y la inseguridad en el país.
- Los animales domésticos, perros, gatos, etc., están prohibidos dentro de los parques y reservas. Pueden atraer a los depredadores y transmitir enfermedades fatales a otras especies.
- En los parques marinos, observa las mismas normas de comportamiento. No recojas o dañes el coral, ni las conchas, estrellas de mar u otras formas de vida. Al igual que en los parques terrestres, es ilegal y dañino para los ecosistemas. Del mismo modo, tampoco compres conchas ni otros artículos procedentes de animales marinos. Esta práctica fomenta el saqueo a que se ven sometidos los arrecifes y costas próximos a los parques. Por supuesto, tampoco arrojes basura. Recuerda que las tortugas marinas confunden las bolsas de plástico con medusas y mueren al ingerirlas. No alimentes a los peces, algunas especies son peligrosas y esto rompe los patrones de alimentación tradicionales. La pesca con anzuelo está permitida en las reservas marinas, pero nunca en los parques. Los arpones están prohibidos en todos los casos.
- Si viajas con niños pequeños, deberás tener presentes algunas consideraciones especiales. Para los niños, visitar Kenya es como vivir un cuento, pero suelen cansarse de los viajes en coche y a veces su alimentación es problemática. En los lodges Treetops y The Ark no se permite la estancia a niños menores de siete años, y en el Mount Kenya Safari Club los pequeños tienen un comedor y un horario para las cenas diferentes a los de los adultos. Si viajas en grupo, ten en cuenta que la presencia de niños ruidosos y alborotadores (o sea, niños), además de espantar a los animales, puede ser molesta para otros compañeros de viaje, ya que los safaris requieren pasar muchas horas dentro de un vehículo compartiendo un reducido espacio. Las agencias de viajes suelen ofrecer safaris familiares que están especialmente diseñados para las parejas que viajan con niños.
|
|
|